El panorama macroeconómico global del 11 de septiembre de 2026 mostró movimientos en los principales activos financieros, impulsados por datos de inflación, tensiones geopolíticas y el comportamiento de los bonos soberanos. La Bolsa de Nueva York abrió con una recuperación que interrumpió una racha de cuatro sesiones consecutivas a la baja. El índice S&P 500 avanzó un 0,97%, situándose en los 7.665,16 puntos; el Dow Jones subió un 0,97% hasta las 52.568 unidades; y el Nasdaq 100 operó con un alza del 0,99%, alcanzando los 29.390 puntos. Este comportamiento responde a que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto en EE. UU. coincidió con lo esperado por el mercado (0,4% mensual y 3,4% interanual), a una pausa en el alza del crudo y a los sólidos resultados trimestrales de Oracle Corporation, cuyos ingresos crecieron un 30% interanual ($19.350 millones de dólares), impulsados por un salto del 121% en su negocio de infraestructura en la nube.
Sin embargo, la inflación núcleo (la que excluye alimentos y energía, por ser precios más volátiles) subió 0,3% en el mes, por encima de lo que esperaban los analistas. Esto elevó a más del 90% la probabilidad, según el mercado, de que la Reserva Federal suba su tasa de interés en un cuarto de punto porcentual (0,25%) el 16 de septiembre, mientras el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años se mantiene en 4,92%. En materias primas, el petróleo cedió parte de las ganancias acumuladas tras subir más de 8% en la semana, luego de que Irán y Omán avanzaran en un plan para abrir temporalmente un corredor marítimo en el Estrecho de Ormuz, lo que redujo el temor a una interrupción del suministro: el crudo Brent retrocedió 3,17% a $104,22 dólares por barril y el WTI cayó 3,21% a $99,19 dólares por barril, aunque ambos se mantienen en niveles altos porque el conflicto entre EE. UU. e Irán sigue sin resolverse.
Por su parte, el oro subió entre 1,07% y 1,24% en el día, cotizando entre $4.338,87 y $4.370,72 dólares por onza troy, y siguió actuando como refugio para los inversionistas en momentos de incertidumbre. En contraste, Bitcoin mantuvo una tendencia a la baja, cotizando entre $76.554,99 y $78.566,00 dólares. Esta caída responde a salidas netas de $450 millones de dólares en los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin, a la cautela generada por el hackeo de Liquid Network (una red complementaria de Bitcoin operada por la empresa Blockstream, que sufrió el retiro de unos 4.000 BTC por una falla en su software), a ventas de empresas que buscan reducir su exposición al riesgo, y al traslado de capital hacia bonos que ofrecen retornos atractivos.



